Fincas silleteras, doce meses de silletas

Finca Silletera Abuela Sarito
En las Fincas Silleteras COSSE los invitados pueden conocer las historias de los silleteros.

Promover la tradición de los silleteros es uno de los objetivos de una ruta que comienza a consolidarse en algunas de las veredas de corregimiento de Santa Elena, oriente de Medellín.

En las veredas Mazo, Piedra Gorda, El Placer, El Rosario, Pantanillo, El Llano y El Cerro se ha abierto camino una iniciativa que busca que la majestuosidad del trabajo silletero brille durante todo el año y no solo en cada versión del desfile que engalana las principales calles de Medellín. Se trata de una apuesta de la Corporación Silleteros de Santa Elena, COSSE® que trabaja para que el valor de la tradición que tiene a las flores como protagonista, se construya día a día.

Conozca todas las fincas silleteras COSSE 

Por esta razón en 2011, a raíz de una visita a las fincas cafeteras, nació la apuesta de crear las Fincas Silleteras en el corregimiento de Santa Elena. Esta idea ha vinculado a 14 fincas de silleteros, donde las familias que las habitan se convierten en anfitrionas para mostrar color, arte y cultura, a través de las silletas.

Cada finca tiene particularidades como senderos, jardines o eco huertas, aunque las une un común denominador: la tradición de cultivadores de flores. Por eso, quienes deciden visitar estos espacios pueden acceder a planes determinados que tienen una duración de entre una y dos horas, con la posibilidad de interactuar y vivir de cerca la experiencia de ser Silletero.

En ese tiempo, los curiosos visitantes podrán saber qué hace un silletero durante todo el año y cómo su hogar se convierte en un rincón de tesoros y por qué no, hasta en un museo que narra la historia de un oficio que ya es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación.

En cada recorrido, los anfitriones hablan de las flores, sus cuidados, misterios y secretos; así como de las claves para armar las silletas, de sus experiencias cada año en el desfile y de cómo, cuando la Feria de las Flores se despide, su historia vuelve a comenzar porque al llegar a casa, el sueño es tener en la siguiente versión, la mejor silleta.

Por eso entre claveles, petunias, botones de oro y toda clase de flores, los visitantes pueden conocer de cerca el valor que hombres y mujeres le dan a su tierra porque de ella brota el colorido que brilla no solo uno, sino todos los días del año.

En ese sentido, la Corporación de Silleteros avanza en el posicionamiento de esta iniciativa, pues Santa Elena cada vez más crece como una alternativa de turismo sostenible y de naturaleza que atrae miles de visitantes por la tranquilidad de sus verdes espacios. El paso a seguir es que poco a poco se sumen más fincas a esta ruta y que comiencen a adecuarse al punto de ofrecer una experiencia mayor que incluya alojamiento.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.